Cuando hablamos de Hotspot, lo hacemos como referencia a un dispositivo capaz de gestionar los usuarios de una red inalámbrica wifi. Un hotspot nos permite gestionar al cliente y saber qué usuario se conecta, cuándo se conecta, cuanto tiempo, qué ancho de banda tiene, que caudal tiene permitido descargarse etc.

Un punto de acceso WLAN debería garantizar un acceso fiable y sencillo a Internet sin necesidad de que los visitantes reconfiguren sus dispositivos para poder conectarse a la LAN inalámbrica. Esta solución de punto de acceso debería ser fácil de instalar y requerir pocos trámites administrativos pero, al mismo tiempo, debería permitir el acceso a Internet y al correo electrónico desde cualquier ubicación de sus instalaciones. En una buena red de acceso público, el tráfico interno de la empresa y el tráfico de los invitados están separados de forma segura. Si no desea ofrecer un acceso a Internet abierto para todo el mundo, los bonos con contraseñas por usuario o para el acceso «durante un tiempo limitado» son una buena opción.

Con la ayuda de la solución de acceso público, podrá utilizar una interfaz web claramente estructurada para configurar el acceso público de sus visitantes. Usted decide si el acceso a Internet a través de su solución de acceso público es gratuito o se carga los gastos.